jueves, 27 de octubre de 2011

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

     Y pues vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

     Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;

allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros, medianos
y más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
(...)
Coplas a la muerte de su padre -- Jorge Manrique

4 comentarios:

ñOCO Le bOLO dijo...


· Un buen reflejo. Todo quietud...

· bikos

CristalRasgado & LaMiradaAusente
________________________________
·

La sonrisa de Hiperión dijo...

Uno nunca sabe, donde está la realidad y donde su reflejo.

Saludos y buena tarde de domingo.

Daniel Casares Román dijo...

me encanta la del reflejo, es sencillamente genial!

zero_energy dijo...

I love this picture. very beautiful.
Great work!